EXPOSICIÓN ACTUAL

AMAIA SALAZAR

INCUBUS: Entre el sueño y la vigilia

Este proyecto tiene su base en un trastorno neurológico del sueño conocido como Parálisis del sueño, que responde a una dinámica y sintomatología definida que se sitúa en la frontera entre el sueño y la vigilia, ocasionando un gran sufrimiento a quienes la padecen. La parálisis del sueño consiste en una incapacidad para realizar movimientos musculares voluntarios durante el sueño o despertar. La persona se encuentra consciente de sí mismo y de su entorno, pero se siente paralizado, generando en la mayoría de los casos alucinaciones hipnagógicas. Estas alucinaciones han sido representadas a lo largo de los años respondiendo a esquemas que responden a un imaginario casi idéntico a lo largo de los siglos. Este trabajo tiene cierto carácter autobiográfico, dado que se ha vivido y sufrido desde primera persona, lo que conllevó a intentar recoger y registrar tanto por escrito como a través de esbozos este tipo de experiencias a lo largo de tres años en un pequeño cuaderno. Se adquirió la costumbre de tomar anotaciones, apuntes en los que se explicaban las experiencias vividas junto con bocetos rápidos realizados a mano de la visión obtenida en las alucinaciones. Todo este material tomado en los minutos posteriores a estas experiencias, supuso el punto de partida para este trabajo final que conlleva una gran elaboración. El objetivo principal del proyecto es vincular este trastorno con lo artístico por medio de la fotografía en dos direcciones complementarias: por una lado la imagen estenopeica, que nos remite a los inicios de la fotografía y que por sus características básicas produce una imagen con cualidades oníricas; y por otro lado, la imagen digital, mostrando detalladamente muchas de las sensaciones. A través de estos dos caminos se ha propuesto representar imágenes que se desprenden de diversos testimonios tanto en primera persona como de otros pacientes anónimos con el objetivo de descubrir un nuevo mundo visual que represente alucinaciones reales y terroríficas, recreando en el espectador las mismas sensaciones y sentimientos que las personas que lo padecen, creando así un manifiesto artístico a través de la fotografía.